Acciona: gigante de la construcción con luces y sombras

Tres generaciones han estado al mando de la empresa que empezó siendo una constructora de tamaño mediano, pero que se fue afianzando entre las grandes compañías por la manera de innovar y utilizar las tecnologías que les iba permitiendo la época. El último heredero no ha dado con la fórmula ideal para que las últimas apuestas que ha querido integrar en la empresa, respondan con los beneficios adecuados.

A principios de los años 30, Entrecanales y Távora inicia su actividad, y cuarenta años después se fusiona con la compañía de ferrocarriles MZOV y con Cubiertas (primera fusión dentro del sector de la construcción en España). Acciona se convirtió en dueño de una cuarta parte de Endesa y después la vendió al grupo italiano Enel. Como consecuencia de ese acuerdo, la empresa de Entrecanales se comprometió a invertir en energía eólica e hidráulica de Endesa. Ahí empezó la transformación definitiva hacia la sostenibilidad. Tiene un equipo de más de 30.000 trabajadores repartidos por unos treinta países.

La división de energía, centrada en la producción de renovables no ha dado los resultados esperados a la compañía. Las ayudas públicas sirvieron para crear proyectos y obtener muchos ingresos, pero una vez el gobierno realizó la reforma eléctrica (más impuestos, adiós a las primas) y recortó las subvenciones, la empresa se planteó reducir la plantilla de este departamento haciendo uso de un Expediente de Regulación de Empleo que afectó a más de cien trabajadores. Por otro lado, otra de las soluciones para recuperar dinero que está llevando a cabo es la venta de algunos de sus proyectos en funcionamiento, como el parque eólico en Corea del Sur por unos cien millones de euros.

Aunque no es el momento más idóneo para conseguir interesados en la compra de este tipo de servicios. La energía eólica es más del 80% de su estrategia verde, que está formada (resultados con 2012 cerrado) por más de 8.000 megavatios en todo el mundo.

Esta situación ha tenido sus consecuencias en la Bolsa, donde las acciones han perdido un tercio de su valor en el último año, al igual que los beneficios en las cuentas generales de los tres primeros trimestres de 2013. Al fracaso de Energía se une la sección de Infraestructuras, el otro puntal del negocio de Acciona, que se apunta al carro de las bajadas por la falta de proyectos de construcción y por las concesiones como la venta de Universidad San Luis de Potosí, en México. Al contar con menos ingresos, han realizado menos inversiones. La parte de la empresa que está centrada en el tratamiento del agua, es la que se está salvando viendo la mala época que pasan las otras secciones.