Trabajar en Valencia: como hacer una entrevista

Las ofertas de trabajo no abundan en estos tiempos. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística, referidos al mes de septiembre, hay 5.904.700 parados, 72.800 menos que el mes pasado. Por otra parte, durante este mes se han creado 39.500 empleos (la gran mayoría en el sector servicios), una cifra todavía lejana al ideal de los países en los que proliferan los puestos de trabajo. Todos estos datos nos vienen a decir una cosa: tener la dicha de ser candidato en un proceso de selección actualmente no es un hecho que se repita demasiado. Por ello, hay que preparase bien antes de realizar la entrevista para aumentar las posibilidades de hacerse con ese puesto.

En primer lugar, se recomienda conocer bien todas las características de la empresa en cuestión. Así, se aconseja hacer una búsqueda previa de la naturaleza de la misma, indagando en su pasado, su presente y su futuro. Según un informe realizado por el grupo Adecco llamado Guía para entrevistas exitosas, esta información se puede encontrar por varias vías: la persona que se ha puesto en contacto con el aspirante para ofrecerle el cargo, Internet, publicaciones periódicas y especializadas en el sector, informes anuales y amigos o conocidos que puedan estar en contacto con la empresa. Además, el mismo informe apunta que es necesario conocerse a sí mismo, sin dudas con respecto a las fechas y los aspectos relacionados con la experiencia previa y siendo consciente de las debilidades y las fortalezas propias. De esta manera, resultará más fácil explicar adecuadamente los logros y los fracasos cosechados hasta la fecha y las lecciones aprendidas de ellos. Visitar la web para valorar los detalles.

Dentro de la fase previa o de preparación de la entrevista, otra cuestión importante es no llegar nunca más de cinco minutos tarde. Además, es bueno confirmar la asistencia, preferiblemente por vía telefónica. Otra parte fundamental es la apariencia: escoger la indumentaria adecuada, no pasarse con los tonos llamativos e ir limpio (y afeitado en el caso de los hombres) ofrecerá una mejor impresión a las personas que hagan el proceso de selección.

Una vez en el cara a cara con el entrevistador, conviene seguir las recomendaciones del Gabinete de Iniciativas para el Empleo de la Universidad de Alicante: no ser el primero en extender la mano, mirar siempre a los ojos, no sentarse ni tutear hasta que a uno le pidan lo contrario, evitar hacer gestos que denoten nerviosismo (como comerse las uñas) y no hablar ni muy poco ni más de la cuenta. Por su parte, el informe de Adecco desaconseja algunas prácticas: discutir el sueldo o los incentivos, responder con monosílabos, divagar, no contestar a las preguntas de una forma clara y breve o hacer comentarios despectivos sobre superiores pasados.

Por último, existen algunas preguntas que los entrevistadores, normalmente el personal de recursos humanos de la empresa reclutadora, suelen hacer. Cuestiones como: “¿De qué manera has resuelto una situación problemática en tu vida con éxito?”, “¿qué gana la empresa si te contrata y qué podrías aportar?”, “¿te consideras líder o seguidor?”, “¿cómo te ves tú y cómo te ven las personas externas (un profesor, un amigo, etc.)?” o “¿sabes trabajar en equipo?”. Estas son algunas de las que recoge el gabinete de la Universidad de Alicante, pero pueden variar, lógicamente, en función del puesto al que se opte. En última instancia, es bueno no olvidarse de aportarle al entrevistador posible información importante y averiguar cuáles son los siguientes pasos a partir de ese momento para seguir pendiente del proceso de selección.